Si bien se espera con interés la llegada de capitales extranjeros al sector energético e industrial de Venezuela, esta inversión está condicionada al cumplimiento de normas internacionales de sostenibilidad.
Así lo expresó el presidente de la Cámara Nacional Sectorial de Servicios Ambientales (Canssam), Jorge Hernández.
No es ningún secreto que la explotación petrolera y minera causa preocupación por la emisión de gases de efecto invernadero y la contaminación derivada por la extracción y uso de combustibles.
Hernández explicó que “Muchas de las empresas internacionales que van a estar trabajando e invirtiendo en el país, solamente por normativas internacionales que vienen a través del acceso a las bolsas, están obligadas a cumplir con la remediación de los daños al medio ambiente”. En esto, se ve que la inversión no puede ser exclusivamente en la extracción, sino también en todo lo relacionado a minimizar el impacto ecológico de dichas operaciones. En el caso de Venezuela, según Hernández se necesitan al menos 500 millones de dólares, solo para implantar un proceso tanto de recolección de desechos como su disposición controlada bajo las normas internaciones.

